Conoces el Pranayama? La respiración en Yoga…

LA RESPIRACIÓN Y LAS FOSAS NASALES

Además de cumplir con la tarea vital de aportar oxígeno a nuestro organismo, según el Yoga las funciones de una respiración adecuada son restablecer, equilibrar y hacer circular la energía a través de los campos energéticos del ser humano, así como sincronizar el campo de energía del individuo con los campos más grandes de la naturaleza.

El Pranayama es el arte de la regulación de las energías vitales a través de la respiración: Prana (energía vital) + Yama (regulación o control).

En realidad toda práctica de yoga tiene como fin el equilibrio de estas dos energías, ya sea con pranayamas o, por ejemplo, mediante las ásanas.

pranayama_yoga_respiración_fosas nasales

 

El flujo respiratorio en general, y en concreto a través de las fosas nasales, constituye un reflejo fiel de cómo están discurriendo las energías sutiles a través del cuerpo. Se puede decir que cualquier desequilibrio en alguno de nuestros cuerpos va a tener una influencia sobre la manera en la que respiramos.

Podríamos estudiar por separado cada una de las partes de los procesos de la Inspiración y la Espiración, atendiendo a detalles como los tiempos de cada una de estas dos fases, la velocidad y profundidad de entrada y salida del aire, las pausas con o sin aire…y según esa lógica llegar a comprender mejor cómo pueden ayudarnos para diferentes objetivos los múltiples ejercicios respiratorios.

Sin embargo me gustaría centrarme un poco más en la influencia de la respiración por una u otra fosa nasal.

Aunque existen pranayamas que se realizan por la boca, normalmente en la práctica de Yoga se respira por la nariz. Conviene saber que, por un lado, cuando el aire entra en las fosas nasales crea una corriente hacia su interior llegando hasta el órgano de olfacción. Mientras existe esta corriente y gracias a la mucosa, este aire sufre unos cambios fundamentales: se humidifica, se calienta y se filtra. Todo esto beneficia la salud de laringe, tráquea y pulmones.

Por otra parte sabemos que cada una de las fosas nasales (swaras) se vincula con dos importantes canales de la energía sutil por los que circula el Prana: Ida (fosa izquierda) y Pingala (derecha). Estos canales (nadis) nacen en la base de la columna vertebral (muladhara chakra) y terminan en los orificios nasales izquierdo y derecho, cruzándose las energías en el tercer ojo, y según el yoga se vinculan con los hemisferios cerebrales: Pingala con el izquierdo, Ida con el derecho. Existe un tercer canal (sushumna) por el que la energía asciende hasta Sahasrara chakra cuando Ida y Pingala se equilibran.

Sabiendo que cada uno de los hemisferios cerebrales tiene una función distinta dentro de nuestra actividad como seres humanos, podemos intuir que los pranayamas clásicos como Nadi Sodhana o Surya Bedhana van a tener grandes repercusiones a muchos niveles.

 

La naturaleza es sabia, y a este efecto se sabe que durante el proceso diario y normal de la respiración existe una alternancia nasal de aproximadamente una hora y media (según personas). Esta alternancia se la llama ciclo vasomotor fisiológico (regulado por el sistema nervioso vegetativo). Durante medio periodo de tiempo hay una fosa cuyo tejido capilar eréctil sufre vasodilatación, con lo que este orificio se estrecha, mientras los capilares de la otra fosa sufren vasoconstricción, permitiendo mayor entrada de aire por ella.

Conforme una fosa se va abriendo, de manera progresiva se va cerrando la contraria. Al cabo de ese tiempo existe un corto periodo en el que las dos fosas se encuentran igualmente abiertas, y finalmente la que estaba más abierta se cierra y viceversa. 

Cuando la fosa izquierda está más abierta resulta ser el nadi Ida el que predomina en actividad, registrándose mayor actividad en el hemisferio cerebral derecho. Durante el otro semiciclo será la fosa derecha la que esté más abierta (nadi Pingala – hemisferio izquierdo). En los momentos de transición la energía discurre por el nadi Sushumna.

 

 pranayama1

En la siguiente tabla podemos observar que según la fosa nasal que en cada momento esté predominando estaremos mejor preparados para desenvolvernos con la energía que a cada una se asocia.

 

IDA

PINGALA

SWARA LUNAR (CHANDRA)

SWARA SOLAR (SURYA)

ENERGÍA FEMENINA

ENERGÍA MASCULINA

MENTE

FUERZA VITAL

SSMA. NERVIOSO PARASIMPÁTICO

SSMA. NERVIOSO SIMPÁTICO

CALMA

ACTIVA

REFRESCA

CALIENTA

 

HEMISFERIO DERECHO

 

La orientación en el espacio

La sensibilidad artística

El conocimiento intuitivo

El conocimiento holístico

Las percepciones extrasensoriales

HEMISFERIO IZQUIERDO

 

El razonamiento intelectual

El sentido del tiempo

La expresión verbal

La habilidad matemática

Cuando predomina el nadi Sushumna estamos más preparados para realizar actividades como por ejemplo la meditación. Ida se relaciona con la mente, Pingala con la fuerza y Sushumna con el espíritu.

 

 ¿Cómo actúa el Yoga sobre las fosas nasales?

El Pranayama actúa directamente sobre la respiración. Por ejemplo, Surya Bedhana (respiración solar) estimula el flujo energético por Pingala (fosa derecha), Chandra Bedhana (respiración lunar) por Ida (fosa izquierda), mientras que Nadhi Sodhana busca el equilibrio. Es por ello que el primer pranayama citado es estimulante, el segundo es relajante y el tercero equilibrante.

La práctica de ásanas también busca este mismo equilibrio. Es posible notar cómo se “destapan” unos u otros orificios durante una sesión de ásanas. La combinación de posturas estimulantes como las extensiones o las posturas de pie, otras más relajantes y equilibrantes (algunas flexiones sentados, torsiones…) junto con las posturas invertidas y la relajación final constituyen un fantástico equilibrio de estas energías.

Además de todo esto, existe un Yoga específico cuya práctica se centra en el  fluj o respiratorio a través de las dos fosas nasales: el SWARA YOGA.

El Swara Yoga estudia la alternancia nasal y su relación con los diferentes procesos de la vida humana, así como con el macrocosmos.

Los Swara yoguis establecen una conexión directa entre el ciclo biológico que es la alternancia nasal con las fuerzas externas de la naturaleza (los ciclos lunares y solares, además de la influencia de otros planetas). Es por ello que esta práctica está muy vinculada a la astrología védica y su calendario.

Resulta curioso comprobar cómo el movimiento de la luna, por poner sólo éste ejemplo, influye enormemente en los fluidos terrestres (las mareas, los partos, la menstruación…) y cómo la alternancia nasal se basa también en la acción de unos fluidos como son la sangre y las mucosas.

Los antiguos yoguis tántricos que desarrollaron esta práctica de yoga sabían de estas influencias. El Shiva Svarodaya es una de las fuentes más importantes de información acerca de este conocimiento y en estas escrituras es en las que se basa este Yoga.

Esta práctica nos invita a observar cómo se está produciendo el flujo respiratorio para cambiarlo a voluntad y crear condiciones más idóneas en nuestra vida.

La salud física y mental, según enseña el Swara Yoga, tiene su reflejo en el balance de la respiración nasal. Del mismo modo actuando en esa alternancia podemos influir favorablemente en la salud. Durante el día debería haber 12 horas de predominancia del swara Ida y 12 de Pingala. Hay muchas circunstancias que pueden alterar en este flujo, alargándolo o acortándolo.

Media hora antes de la salida del sol debe empezar a abrir el orificio nasal del día, que será uno u otro según el calendario védico. Si esto no sucede así, el Swara Yogui utiliza diferentes métodos para cambiar el orificio predominante.

Tumbarse de lado del orificio predominante favorece que la mucosa obstruya el orificio que queda debajo y libere el otro.

Presionar sobre ciertos ganglios de la una u otra axila también ayuda a cambiar de orificio, así como tapar directamente el más abierto y forzar el paso del aire por el más cerrado.

 El manejo de las fosas nasales se lleva a cabo principalmente para adaptar la actitud y energía del individuo a las distintas situaciones de la vida a voluntad, además de buscar la sincronicidad entre la alternancia nasal y el ritmo del universo.

Quien desee profundizar más en esta práctica puede obtener más información en www.swarayoga.org  y también en el libro : Respiración, mente y conciencia, Harish Johari, Ed. Étoile, S.A., México, 1997. ISBN: 0-89281-474-8

Fuente: Antonio Javier Sanchez (Profesor de Yoga de la Escuela internacional de Yoga)

Próximos talleres: espigol.es

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