Pedagogía Sistémica

¿Qué es la Pedagogía Sistémica?

 

Cada momento histórico presenta unos niveles de progreso y evolución que traen consigo nuevos problemas y necesidades a los que atender. La sociedad se está globalizando, convivimos con personas de diversos países, está cambiando la estructura de las familias, las nuevas tecnologías apuntan a nuevas maneras de relacionarnos, de vivir, de trabajar, de aprender y de enseñar, emerge una nueva forma de entender y de estar en el mundo.

 

Muchos somos los que vemos en la Educación un camino de adaptación y de cambio que nos permite alcanzar soluciones para los nuevos retos que se presentan. Corren tiempos en los que las relaciones y los aspectos afectivos y conductuales del hecho educativo precisan una atención especial. El fracaso escolar, la falta de motivación, el absentismo, la diversidad cultural y religiosa en las aulas, los problemas sociales y económicos, los problemas de conducta y la ausencia de disciplina, el desgaste de los maestros, la falta de comunicación y reconocimiento entre los diversos niveles del contexto educativo, entre otros, son los nuevos asuntos que requieren una incorporación de perspectivas y actualización de herramientas para su resolución.

 

La pedagogía sistémica surge ante la necesidad de complementar todo lo alcanzado por generaciones de pedagogos y corrientes pedagógicas que han logrado metodologías y enfoques fructíferos a la hora de facilitar el proceso enseñanza aprendizaje, para dar una nueva mirada que permita incluir los aspectos relacionales, de comunicación, afectivos y conductuales en el acto educativo.

¿Qué es la Pedagogía Sistémica?

 

Cada momento histórico presenta unos niveles de progreso y evolución que traen consigo nuevos problemas y necesidades a los que atender. La sociedad se está globalizando, convivimos con personas de diversos países, está cambiando la estructura de las familias, las nuevas tecnologías apuntan a nuevas maneras de relacionarnos, de vivir, de trabajar, de aprender y de enseñar, emerge una nueva forma de entender y de estar en el mundo.

 

Muchos somos los que vemos en la Educación un camino de adaptación y de cambio que nos permite alcanzar soluciones para los nuevos retos que se presentan. Corren tiempos en los que las relaciones y los aspectos afectivos y conductuales del hecho educativo precisan una atención especial. El fracaso escolar, la falta de motivación, el absentismo, la diversidad cultural y religiosa en las aulas, los problemas sociales y económicos, los problemas de conducta y la ausencia de disciplina, el desgaste de los maestros, la falta de comunicación y reconocimiento entre los diversos niveles del contexto educativo, entre otros, son los nuevos asuntos que requieren una incorporación de perspectivas y actualización de herramientas para su resolución.

 

La pedagogía sistémica surge ante la necesidad de complementar todo lo alcanzado por generaciones de pedagogos y corrientes pedagógicas que han logrado metodologías y enfoques fructíferos a la hora de facilitar el proceso enseñanza aprendizaje, para dar una nueva mirada que permita incluir los aspectos relacionales, de comunicación, afectivos y conductuales en el acto educativo.

Historia

 

La pedagogía Sistémica Cudec ha sido desarrollada por Angélica Olvera, maestra, pedagoga, terapeuta y formadora, que con una experiencia de más de 40 años en la enseñanza desde su institución educativa en México quiso marcar una diferencia en el mundo de la educación.

 

Sus antecedentes son la teoría de Sistemas y la incorporación de las comprensiones de Bert Hellinger respecto a las leyes que rigen las relaciones humanas. Marianne Francke, maestra y asesora educativa en Alemania publicó en su libro “Eres uno de nosotros” la experiencia de muchos años aplicando la mirada sistémica según Bert Hellinger al aula, con unos resultados muy esperanzadores. Angélica Olvera, Alfonso Malpica, y el equipo del Cudec tuvieron un largo bagaje en la innovación educativa fundamentalmente desde el constructivismo, la inteligencia emocional y los aportes de la terapia familiar sistémica. Durante décadas incluyeron programas para los padres en su oferta educativa.

 

Conocen en el año 1999 a Bert Hellinger en un taller que dio en Barcelona, organizado por el Institut Gestalt y desde ahí incorporan sus comprensiones sobre los Órdenes del Amor y la fenomenología transgeneracional para ir dando forma a la Pedagogía Sistémica Cudec.

 

A través de Amparo Pastor, psicóloga, profesora y asesora docente, Angélica empieza a formar a profesores en esta nueva mirada en Madrid. Desde entonces, se ha generado un movimiento creciente en el que se han ido incorporando centros organizadores y colaboradores, como nuestro Institut Ésser, desarrollando programas de Formación en diversos puntos de la geografía española: Madrid, Barcelona, Elche, Sevilla, Palma de Mallorca, Bilbao, y Zaragoza . Numerosas son ya las promociones de maestros que se han formado en este programa. Un proceso muy rico en el que ya contamos con varios Congresos de pedagogía Sistémica en México y en España, que culminó en 2012 con Las Terceras Jornadas Internacionales de Pedagogía Sistémica Cudec en México.

Historia

 

La pedagogía Sistémica Cudec ha sido desarrollada por Angélica Olvera, maestra, pedagoga, terapeuta y formadora, que con una experiencia de más de 40 años en la enseñanza desde su institución educativa en México quiso marcar una diferencia en el mundo de la educación.

 

Sus antecedentes son la teoría de Sistemas y la incorporación de las comprensiones de Bert Hellinger respecto a las leyes que rigen las relaciones humanas. Marianne Francke, maestra y asesora educativa en Alemania publicó en su libro “Eres uno de nosotros” la experiencia de muchos años aplicando la mirada sistémica según Bert Hellinger al aula, con unos resultados muy esperanzadores. Angélica Olvera, Alfonso Malpica, y el equipo del Cudec tuvieron un largo bagaje en la innovación educativa fundamentalmente desde el constructivismo, la inteligencia emocional y los aportes de la terapia familiar sistémica. Durante décadas incluyeron programas para los padres en su oferta educativa.

 

Conocen en el año 1999 a Bert Hellinger en un taller que dio en Barcelona, organizado por el Institut Gestalt y desde ahí incorporan sus comprensiones sobre los Órdenes del Amor y la fenomenología transgeneracional para ir dando forma a la Pedagogía Sistémica Cudec.

 

A través de Amparo Pastor, psicóloga, profesora y asesora docente, Angélica empieza a formar a profesores en esta nueva mirada en Madrid. Desde entonces, se ha generado un movimiento creciente en el que se han ido incorporando centros organizadores y colaboradores, como nuestro Institut Ésser, desarrollando programas de Formación en diversos puntos de la geografía española: Madrid, Barcelona, Elche, Sevilla, Palma de Mallorca, Bilbao, y Zaragoza . Numerosas son ya las promociones de maestros que se han formado en este programa. Un proceso muy rico en el que ya contamos con varios Congresos de pedagogía Sistémica en México y en España, que culminó en 2012 con Las Terceras Jornadas Internacionales de Pedagogía Sistémica Cudec en México.

La mirada sistémica

 

Nos permite ver que los alumnos, los padres, los maestros, el centro, la Institución educativa, y el resto de elementos que forman parte del contexto educativo, están profundamente interrelacionados, de manera que el movimiento o cambio en uno de ellos afecta a la totalidad.

 

En un sistema, todos los que forman parte tienen un lugar que ha de ser respetado y reconocido. Desde ese lugar se definen también una serie de funciones, derechos y deberes. Existen unas leyes de Orden en las relaciones, de pertenencia y jerarquía que al ser aplicadas a cada nivel del hecho educativo: organización del centro, del equipo docente, la relación familia-escuela, entre el profesorado y alumnos, entre el equipo docente, entre los alumnos, con los contenidos curriculares…etc., permiten que la tarea de enseñar y de aprender sea fluida y eficaz en un marco de comunicación y respeto.

 

Aspectos afectivos, relacionales y de comunicación nos permiten entender el enorme efecto que tiene nuestra mirada y nuestras actitudes, lo que creemos o pensamos en las relaciones humanas, de manera que la interacción en el aula se puede ver entorpecida si sólo tenemos en cuenta lo que decimos y no desde dónde lo decimos. La PS nos permite integrar en nuestra labor educativa elementos indispensables que no tienen tanto que ver con procesos cognitivos, pero que inciden favoreciendo o bloqueando el proceso de enseñanza aprendizaje como son la comunicación, las actitudes, las emociones, el reconocimiento y el respeto a las diferencias y a los lugares. Al incluir estos aspectos podemos hablar de una Pedagogía del corazón.

Otro aspecto de especial importancia, es la visión transgeneracional, intergeneracional e intrageneracional, que nos ayuda a reconocer los vínculos y las lealtades invisibles, contextualizar la realidad en la que vivimos de una manera operativa, de forma que toma especial protagonismo la historia de dónde venimos, y los sistemas a los que pertenecemos. El reconocimiento sobre nuestras raíces, posibilita que podamos hacer uso de la fuerza que viene de ahí. Pertenecer a una generación también marca una visión, unas influencias concretas que determinan una forma de enseñar.

 

La metodología en este enfoque es Fenomenológica y experiencial. Trabajamos a través del contacto con la realidad concreta que vivimos, atendiendo lo obvio en el espacio y el tiempo, de manera que en todo momento tenemos un Feedback inmediato de los efectos que tienen las intervenciones sistémicas.

 

La Pedagogía sistémica viene a dar respuesta a las necesidades actuales y constituye una herramienta que inyecta soluciones concretas y efectivas a problemas ya enquistados. Mirar el sistema educativo como un entramado de relaciones humanas nos permite descubrir que los alumnos aprenden cuando el marco en el que se desarrolla el acto educativo está ordenado y tanto padres como maestros forman un equipo coordinado donde la confianza y el respeto mutuo da la fuerza y crea el suelo fértil para todo lo demás.

La mirada sistémica

 

Nos permite ver que los alumnos, los padres, los maestros, el centro, la Institución educativa, y el resto de elementos que forman parte del contexto educativo, están profundamente interrelacionados, de manera que el movimiento o cambio en uno de ellos afecta a la totalidad.

 

En un sistema, todos los que forman parte tienen un lugar que ha de ser respetado y reconocido. Desde ese lugar se definen también una serie de funciones, derechos y deberes. Existen unas leyes de Orden en las relaciones, de pertenencia y jerarquía que al ser aplicadas a cada nivel del hecho educativo: organización del centro, del equipo docente, la relación familia-escuela, entre el profesorado y alumnos, entre el equipo docente, entre los alumnos, con los contenidos curriculares…etc., permiten que la tarea de enseñar y de aprender sea fluida y eficaz en un marco de comunicación y respeto.

 

Aspectos afectivos, relacionales y de comunicación nos permiten entender el enorme efecto que tiene nuestra mirada y nuestras actitudes, lo que creemos o pensamos en las relaciones humanas, de manera que la interacción en el aula se puede ver entorpecida si sólo tenemos en cuenta lo que decimos y no desde dónde lo decimos. La PS nos permite integrar en nuestra labor educativa elementos indispensables que no tienen tanto que ver con procesos cognitivos, pero que inciden favoreciendo o bloqueando el proceso de enseñanza aprendizaje como son la comunicación, las actitudes, las emociones, el reconocimiento y el respeto a las diferencias y a los lugares. Al incluir estos aspectos podemos hablar de una Pedagogía del corazón.

Otro aspecto de especial importancia, es la visión transgeneracional, intergeneracional e intrageneracional, que nos ayuda a reconocer los vínculos y las lealtades invisibles, contextualizar la realidad en la que vivimos de una manera operativa, de forma que toma especial protagonismo la historia de dónde venimos, y los sistemas a los que pertenecemos. El reconocimiento sobre nuestras raíces, posibilita que podamos hacer uso de la fuerza que viene de ahí. Pertenecer a una generación también marca una visión, unas influencias concretas que determinan una forma de enseñar.

 

La metodología en este enfoque es Fenomenológica y experiencial. Trabajamos a través del contacto con la realidad concreta que vivimos, atendiendo lo obvio en el espacio y el tiempo, de manera que en todo momento tenemos un Feedback inmediato de los efectos que tienen las intervenciones sistémicas.

 

La Pedagogía sistémica viene a dar respuesta a las necesidades actuales y constituye una herramienta que inyecta soluciones concretas y efectivas a problemas ya enquistados. Mirar el sistema educativo como un entramado de relaciones humanas nos permite descubrir que los alumnos aprenden cuando el marco en el que se desarrolla el acto educativo está ordenado y tanto padres como maestros forman un equipo coordinado donde la confianza y el respeto mutuo da la fuerza y crea el suelo fértil para todo lo demás.

A través de la PS se hace posible que todos los elementos que participan del acto educativo puedan recuperar el motor primero: hacer que las nuevas generaciones estén preparadas para la vida, para el amor, para el dolor, con la fuerza de los antepasados, con la fuerza del vínculo, con la fuerza de los padres. Maestros que puedan mirar con buenos ojos a los padres de sus alumnos porque han recuperado a los suyos y reconocen la fuerza que viene de ellos. Alumnos que se sientan curiosos y guiados hacia la vida; Compañeros capaces de disfrutar del y con el equipo, como se disfruta de los hermanos cuando todo está en su lugar… Padres que sepan ver cuánto hace el maestro por sus hijos y lo pueda agradecer, dando así al hijo todo el permiso para que se convierta en alumno.

 

Desde hace unos años estamos trabajando la mirada Sistémica que nos aportó Bert Hellinger, para la resolución de problemas en diversos ámbitos: la salud, la psicología, las organizaciones y la educación.

 

Queremos agradecer a Angélica Olvera, Alfonso Malpica con su equipo CUDEC, por el desarrollo y el enorme y generoso trabajo de divulgación que están realizando ya en muchos países de la PEDAGOGÍA SISTÉMICA. Nosotros nos sentimos honrados de participar en este movimiento y de ofertar en nuestro centro esta enseñanza.

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